Dos epidemias que se retroalimentan
La diabetes mellitus afecta a más de 6 millones de personas en España (casi el 14% de la población adulta). La periodontitis afecta al 47% de los adultos mayores de 30 años. Y aquí viene lo importante: no son dos problemas independientes. La ciencia ha demostrado de forma consistente que la diabetes y la periodontitis se agravan mutuamente en un ciclo bidireccional.
Las personas con diabetes tienen entre 2 y 3 veces más riesgo de desarrollar periodontitis, y las formas de periodontitis que presentan son más agresivas y responden peor al tratamiento. A la inversa, la periodontitis no tratada dificulta el control glucémico, elevando los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c) y aumentando el riesgo de complicaciones diabéticas.
Esta relación está tan bien documentada que la Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) publicaron en 2018 unas guías conjuntas que recomiendan que todo paciente diabético sea evaluado periodontalmente, y que todo paciente con periodontitis sea evaluado para descartar diabetes.
¿Cómo afecta la diabetes a las encías?
La diabetes altera la respuesta inmunitaria y la capacidad de reparación de los tejidos, lo que afecta directamente a las encías y al hueso periodontal de varias formas:
La hiperglucemia crónica provoca una respuesta inflamatoria exagerada frente a las bacterias de la placa dental. Donde una persona sana desarrollaría una gingivitis controlable, el diabético con mal control glucémico desarrolla una destrucción ósea más rápida y severa.
La diabetes deteriora la microcirculación de las encías, reduciendo el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos periodontales. Esto impide una cicatrización adecuada tras el tratamiento y favorece la progresión de la enfermedad.
Además, el líquido crevicular (el fluido que baña el surco entre la encía y el diente) en pacientes diabéticos contiene niveles más altos de glucosa, lo que favorece el crecimiento de ciertas bacterias periodontopatógenas.
¿Cómo afecta la periodontitis a la diabetes?
El camino inverso es igualmente importante. La periodontitis es una infección crónica que genera una inflamación sistémica de bajo grado. Las bacterias y sus productos tóxicos pasan al torrente sanguíneo a través de las encías ulceradas, activando una cascada inflamatoria que afecta a todo el organismo.
Esta inflamación sistémica aumenta la resistencia a la insulina, lo que dificulta el control de la glucosa en sangre. Estudios clínicos han demostrado que el tratamiento periodontal (raspado y alisado radicular) reduce los niveles de HbA1c entre un 0,3% y un 0,5%, un efecto comparable al de añadir un segundo fármaco antidiabético.
Dicho de otro modo: tratar las encías ayuda a controlar la diabetes. Y controlar la diabetes ayuda a mantener las encías sanas. Romper el ciclo en cualquiera de los dos puntos beneficia al conjunto.

Protocolo periodontal para el paciente diabético
En PerioMax adaptamos el protocolo de tratamiento y mantenimiento periodontal a las necesidades específicas del paciente diabético:
El diagnóstico periodontal es más exhaustivo: realizamos un periodontograma completo, CBCT cuando está indicado, y solicitamos analítica con HbA1c para conocer el grado de control glucémico. Esta información determina el pronóstico y la agresividad del tratamiento.
El tratamiento activo sigue los mismos principios que en cualquier paciente (raspado y alisado radicular, cirugía si es necesaria), pero prestamos especial atención a la cicatrización postquirúrgica. En pacientes con HbA1c superior al 8%, la cicatrización es más lenta y el riesgo de infección postoperatoria es mayor.
El mantenimiento periodontal es más frecuente: cada 3 meses en lugar de cada 6. En cada visita monitorizamos el estado periodontal y reforzamos las instrucciones de higiene, que en el paciente diabético son aún más críticas.
Coordinamos con el endocrinólogo o médico de atención primaria del paciente para informar del estado periodontal y recibir información actualizada sobre el control glucémico.
Recomendaciones para pacientes diabéticos
Si usted es diabético, estas recomendaciones pueden marcar la diferencia en su salud bucal y general:
Solicite una evaluación periodontal completa al menos una vez al año, con sondaje de todas las localizaciones. El sangrado de encías, el mal aliento persistente o la movilidad dental son señales de alarma que no debe ignorar.
Mantenga un control glucémico óptimo (HbA1c por debajo de 7% según las guías). El buen control de la diabetes protege sus encías, y unas encías sanas facilitan el control glucémico.
Extreme la higiene oral: cepillado dos veces al día con cepillo suave, seda dental o cepillo interproximal diariamente, y enjuague antiséptico cuando esté indicado por su periodoncista.
No fume. El tabaco es el factor de riesgo modificable más importante tanto para la diabetes como para la periodontitis. La combinación de diabetes, periodontitis y tabaco es especialmente destructiva.
Acuda a sus citas de mantenimiento periodontal. La periodicidad que le indique su periodoncista no es una sugerencia: es la frecuencia mínima necesaria para mantener la enfermedad controlada.

